Como el viento, las manos de la terapeuta se deslizan por todo el cuerpo con movimientos rítmicos, lentos y suaves que estimulan las zonas más sensibles y erógenas. Una experiencia que alterna momentos de sedación profunda con instantes de activación energética.
Durante la sesión los movimientos suaves y continuos ayudan a disminuir los impulsos nerviosos del cuerpo, generando una sensación progresiva de calma y sedación.
Al mismo tiempo se estimula la sensibilidad de la piel, creando un equilibrio que puede ayudar a aliviar el estrés, la ansiedad y el insomnio, mientras el cuerpo recupera energía en una pausa necesaria para tu bienestar.
Disfrutarás de un confortable baño de agua caliente y plantas medicinales en tus pies, ritual que te proporcionará alivio y bienestar, preparando tu cuerpo para recibir todos los beneficios terapéuticos de nuestros masajes